Martín Rodríguez nació en la
ciudad de Buenos Aires el 4 de Julio de 1771, casi siete años antes que
el Libertador General José de San Martín. Correntino
de
Yapeyú (25 de Febrero de 1778).
Criollo, Sus padres también eran
argentinos, Don Fermín Rodríguez, Capitán con grado de Mayor, que
murió desempeñando funciones de Comandante en Chascomús y Doña Thadea
Rodríguez de buena posición económica.
Cursó Estudios en el Célebre
colegio de San Carlos y luego se dedicó a tareas rurales en las vastas
extensiones que su padre poseía en la Provincia de Buenos Aires.
Sus primeras apariciones públicas
fueron con motivo de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, año en que
Liniers le otorgó el cargo de Teniente Coronel de Húsares.
Colaboró con los hombres de Mayo y
después de la revolución fue destinado con su cuerpo a Entre Ríos para
colaborar con Manuel Belgrano; al poco tiempo debió regresar a Buenos
Aires y se plegó al partido de Saavedra.
Tiempo después partió a Jujuy,
dónde cumplió funciones administrativa en el ejercito del Norte para
ofrecerse después como Militar.
Así fue como se incorporó a las
filas del General Manuel Belgrano; intervino en la batalla de Salta, pero
pronto regresó a Buenos aires, pues el 4 de Junio de 1812 fue designado
Jefe de Estado Mayor General. Al año siguiente regresó a las provincias
del norte, como Comandante de Dragones.
Cayó prisionero en Tejar (1815)
pero luego se reincorpora al ejercito al efectuarse un canje con
prisioneros españoles, Intervino así en la campaña del Alto Perú.
En el quinto aniversario de la
revolución - 25 de Mayo de 1815 - fue ascendido al grado de Brigadier y
su destino fue Charcas, dónde se le asigno el puesto de Presidente, cargo
politico-administrativo, aunque siguió interviniendo en acciones
militares.
Continuó con las órdenes
implantadas por el General Rondeau y e interno con su cuerpo militar en la
zona virtualmente ocupada por los Españoles y fue derrotado en la acción
de Venta y Media.
En esta estación fue herido José
María Paz que en sus memorias refiere con términos crudos a los
desaciertos de la conducción de Rodríguez. Luego de soportar otra
jornada aciaga en Cabeza del Buey, al regresar del Alto Perú, determinó
que Rodríguez fuera sometido a una corte militar, pero resulto absuelto
por las declaraciones favorables de testigos.
En 1819 se incorporó a las tropas
de Frontera y el 28 de setiembre de 1820 fue nombrado gobernador interino,
apoyado por Juan Manuel de Rosas, designación que desató resistencias y
rebelión armada que fue sofocada. El 13 de marzo del año siguiente fue
nombrado Gobernador Propietario.
Poco tiempo después, Rosas rompió
con Rodríguez por la cuestión de los indios Pampas, a los cuáles
defendía, señalando que por los rumbos que conozco me afirmó que no son
Pampas sino Ranqueles, quienes han invadido y robado nuestra Frontera.
En 1821 en su primera incursión del
General Martín Rodríguez contra los Pampas ha sido considerada como
inoportuna y negativa.
Martín Rodríguez fundó el Fuerte
Independencia aquí en Tandil el 4 de Abril de 1823 y realizó, a fines de
este año un intento frustrado por hacer lo mismo en Bahía Blanca.
En 1824 culmina su gestión en la
Gobernación de la Provincia de Buenos Aires y lo sucede el General
Gregorio Las Heras; en 1826 solicita la baja militar.
Sin embargo no se retira de la
actividad, estuvo vinculado a la conspiración de los unitarios contra el
Gobernador Dorrego. Intervino en el encuentro de Navarro el 9 de diciembre
de ese año y estuvo al lado del vencedor en el momento que se dio la
orden de fusilar a Dorrego.
Rodríguez fue designado el 30 de
Marzo de 1829 por Lavalle Comandante General de Armas y luego Ministro de
Guerra, asumiendo la gobernación como Delegado el 4 de Mayo. Permanece en
esta situación hasta el 26 de Junio en que hizo entrega del mando a
Lavalle quién regresa a su ciudad derrotado.
En ese breve lapso firmó el decreto
creando la Gobernación de las Islas Malvinas.
Durante el Gobierno de Rosas,
Martín Rodríguez se exilió en Montevideo, dónde tuvo algunas
intervenciones.
Nuestro fundador como muchos de los
grandes de nuestra historia, murió pobre y olvidado. Nunca aceptó dinero
de extranjeros o de sus compatriotas.
Casi ciego dictó sus memorias, que
quedaron incompletas, lo sorprendió la muerte. dejando de existir el 5 de
Marzo de 1845 a los 73 años .
El Coronel José Garibaldi fue uno
de los cinco hombres y compañeros que condujeron a pulso el cadáver
hasta la iglesia matriz en Montevideo. sus restos fueron repatriados el 15
de julio de 1891 y se encuentran actualmente en el cementerio porteño de
la Recoleta.