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Primeros
habitantes
La fisonomía de
sus primeros pobladores fue cambiando con la llegada de los primeros
inmigrantes, estos extranjeros, pioneros que se asentaron en la
frontera, unieron sus esfuerzos laborales para engrandecer la zona
de Tandil. Entre estos pionero encontramos a Juan Fugl, dinamarqués
de origen, que con sus brazos y un arado rudimentario reintrodujo la
agricultura en el Fuerte, encabezo la fundación de su iglesia y de
la colonia danesa. Como maestro dotó a Tandil de una escuela.
Junto con este inmigrante danés,
encontramos a Ramón Santamarina, este español emigro a la Argentina en 1840,con la
compra de unas cuantas carretas, aprovechando la carencia de transporte, unió a Buenos
Aires con Tandil. El y sus descendientes fundaron numerosisimas estancias con
construcciones monumentales que luego legaron a la ciudad, aportando predios edilicios
importantes, como el actual Hospital Municipal que lleva su nombre. Otro grupo importante
los constituyeron los vascos, que con el crecimiento del pueblo se multiplicaron las
oportunidades laborales, desde las necesidades mas elementales como la del carpintero
vasco Manuel Letamendi, hasta las demandas mas inusitadas como la del confitero Juan
Bautista Inciburo. Otro vasco destacado fue Francisco Juldain, que se hizo cargo de la
primera escuela publica en 1857.
Ya para 1870 se habían instalado varias
familias españolas además de Santamarina. Otro grupo importante lo constituyeron los
italianos, ocupando cargos comunales como Pubilo Massino y Luis María Mancini que fue el
primer cura párroco, para ese entonces llegaron Domenico Scaviani y pocos años después
Giusseppe Fuschini que se convertiría en el primer medico.
Esta oleada inmigratoria se completa con
franceses, yugoslavos, israelíes, árabes, ingleses, alemanes , holandeses, etc..
Llegamos así a enero
de 1872 Tandil se tiñe de luto, Jeronimo Solanet, el Tata Dios, toma por asalto la
municipalidad y la comisaría, se apodera de lanzas y sables y al grito de "mueran
los gringos y masones" asesina a treinta y seis personas, transcendía la noticia de
los crímenes, la población se militarizo.
Una serie de
patrullas atraparon al Tata Dios y al grupo que lo secundaba. El
Tata Dios paso varias semanas en el calabozo hasta que apareció
muerto misteriosamente, sus compañeros fueron fusilados. De esta
manera se puso fin a sus vidas.
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